Dos semanas antes de que explotara la “madre de todas las bombas” -chats y embarazo incluidos-, Daniel Scioli (60) le confesó a una íntima amiga: “Estoy muy enamorado. Encontré a una chica de barrio, de bajo perfil, que vive en un monoambiente… tengo ganas de sentar cabeza”.

La “chica de barrio” era Gisela Berger (28). Cordobesa, nacida en Pozo de Molle y criada en Alicia, la ex bailarina de ShowMatch lo había impactado.

La primera vez que se vieron -a mediados de 2016- ni se hablaron. El ex gobernador y ex candidato a presidente por el Frente para la Victoria, contaría luego: “La conocí de casualidad. La vi una vez, después otra, después nos saludamos… así se dio”.

Scioli estaba recién separado de Karina Rabolini, luego de 30 años de relación -se conocieron en 1986, se casaron el 12 de diciembre del 91, se divorciaron en el 98 y volvieron a intentarlo en el 2001- y de una campaña presidencial demoledora: “El año pasado fue el más exigente de mi vida. Terminó la elección y yo tampoco tenía un matrimonio perfecto, pero a Karina la tengo en mi corazón, es mi familia. Después del ballotage (con Mauricio Macri), elegimos estar cada uno por su lado”.

Daniel Scioli y Gisela Berger (Gentileza La Capital)

Daniel Scioli y Gisela Berger (Gentileza La Capital)

En esa nueva vida de soltero, apareció Gisela. Flechazo. Viaje a La Habana y a Punta Cana con fiesta, rumba y… videos. Las imágenes no tardaron en llegar a los medios. Cuando el avión que los traía de regreso a Buenos Aires tocó pista, las cámaras de tevé ya estaban encendidas. “Venimos de viaje con amigos de la casa de Julio Iglesias”, dijo él. “No tengo nada que explicar”, esquivó ella.

Antes del brindis de fin de año, Scioli ya conocía la historia de la chica que “me obliga a reacomodar mi vida”, según le confiaba a los amigos. Ella le había contado, con esa sencillez que le encantaba, que antes de llegar a los medios había trabajado en una empresa de agroquímicos en su Córdoba natal “en el sector de stock y después en la administración”. Pero que desde niña había soñado con venir a Buenos Aires, “a la gran ciudad, y dejar todo para ser modelo”. Antes, obviamente, había ganado todos los títulos: Miss Córdoba en 2009, princesa Reef en Punta del Este, diosa en el festival de la cerveza en la Oktoberfest en Villa General Belgrano y Reina entre las Reinas a nivel nacional. “A la Capital llegué de la mano de la Mole Moli”, le confió. Y de allí al Bailando.

Discreto, y poco afecto a contar sus intimidades, sólo le dijo a su círculo más cercano: “Gisela es distinta”. Estaba fascinado.

Juntos alguna vez se rieron al leer una nota que la rubia había hecho luego de una temporada en Carlos Paz. Sincera, hablaba del hombre de sus sueños.

Daniel Scioli y Gisela Berger (Verónica Guerman)

Daniel Scioli y Gisela Berger (Verónica Guerman)

-¿Qué tipo de galán te enamora?, le preguntó el periodista

-No tengo un ideal de persona. Creo que eso llega en el momento menos pensado, en el lugar menos pensado y con la persona menos pensada. Cuando se da algo, se da. No espero a un príncipe azul.

En los primeros días de enero, los cronistas de Desayuno Americano los volvieron a encontrar en Ezeiza. Gisela, esta vez, no eligió el silencio: “Estamos bien”, confirmó. Y como para que no quedaran dudas, agregó: “Yo no tenía nada cuando Daniel estaba con Karina Rabolini”. Romance blanqueado.

A fin de mes desembarcaron en Mar del Plata, luego de festejar en la intimidad los 60 de Daniel (el 13 de enero). Se hospedaron en una suite del piso 12 del Hotel Hermitage, fueron al teatro a ver a Artaza, Milone y Cherutti en “Mucho más que tres”, y caminaron por la Rambla. “Relax y acción”, bromeó el ex gobernador frente a una periodista que lo encontró con su joven novia.

Al regresar, Gisela se instaló en La Ñata. Y la discreción, el silencio, y el bajo perfil se mantuvieron hasta que estalló el escándalo. Escándalo que, curiosamente, los mismos protagonistas se encargaron de hacerlo público.

Así fue la cronología de la tormenta perfecta.

El lunes 8 de mayo, a primera hora, Gisela Berger sorprendió desde su cuenta de Twitter, @gise_berger, con un tuit furioso. Para sus 15.800 seguidores (hoy 21.000) y arrobando a varios portales del espectáculo, para que todo el mundo se enterara, escribió: “¡Y él se iba a jugar un partido de fútbol y a una reunión de trabajo!”. Adjuntó a su tuit la captura de un supuesto chat entre Scioli y la mediática Sofía Clérici (28), con un diálogo hot donde planeaban un encuentro. Como bonus track, la tatuada modelo le enviaba fotos sugerentes al ex candidato presidencial.

Gisela abandonó La Ñata. Volvió a su departamento. Y redobló la apuesta.

En un audio que le envió al periodista Tomás Dente, de Nosotros a la Mañana, confirmó que la vedette era la tercera en discordia: “Daniel le escribe. Ella le contesta, lo nombra y queda todo completamente evidente.Vi todo: mensajes, videos, fecha, dirección. Estamos distanciados. Es, obviamente, por una traición de Daniel. Nunca me lo esperaba”, se la escucha decir en la grabación.

Sofia Clerici

Sofia Clerici

El martes 9, en un móvil de Infama, Sofía Clérici rompió el silencio (que duró pocas horas, claro). Divertida dijo: “Los chats son verdaderos. Lo que puedo decir es que somos amigos y siento que fue violada mi intimidad. No está bueno que muestren la dirección de mi casa, las fotos… Bue, las fotos hot. A ver, a todo el mundo le puede pasar… Tengo amigos con los que me gusta juguetear y… nada, soy así”.

¿Y acaso no sabía de Gisela?, preguntaron. “Sabía que estaba en una relación con Daniel, pero que él nunca me habló de cómo estaban como pareja… En el chat del otro lado yo tenía una respuesta divertida y yo no estoy con nadie. No es mi problema, yo no le tengo que rendir cuentas a nadie, estoy sola y no tengo novio“.

A las 10:30 de la mañana del miércoles 10, peinada y maquillada, la vedette se sentó en el estudio de Los Ángeles de la mañana (El Trece) para agregar detalles de su relación con el ex candidato del FpV, y de paso postularse para el Bailando y promocionar su marca de ropa interior.

“No soy la tercera en discordia. Con Daniel no somos amantes. Yo me divierto mandándole videitos a mis amigos, y eso era algo íntimo entre nosotros. ¿Quién no se ha mandado un video así? Además quería mostrarle los nuevos accesorios de mi marca de lencería”, ensayó como explicación cuando le mostraron las capturas que ella le había enviado a Scioli en donde se pueden ver un látigo y un antifaz.

Cuando las panelistas le preguntaron por la presunta cita en un hotel (en el chat hablan de cómo podían “registrarse”), la morocha respondió: “Somos amigos, nos conocimos hace un año… Nos juntábamos a tomar café y como somos personas públicas no podemos hacerlo en la esquina. No tuvimos relaciones, pero él me interesa muchísimo. Es súper inteligente, además me gusta como persona. Si bien nunca hablamos de ella (por Gisela), tengo entendido que vivían juntos… pero tenían una relación más liberal“.

A las nueve de la noche, cuando las aguas parecían calmarse, quien habló fue Daniel Scioli. Frente a Jorge Rial, en A24, lanzó una nueva bomba que nadie esperaba: “Gisela está embarazada”. Y no se calló nada:

La relación con Clérici: “No hay tercera en discordia. Clérici es una amiga, ella ya dijo que no pasó nada”.

Los chats y las fotos: “A veces le manda a sus amigos, porque promueve su ropa interior. Como toda mujer, merece mi respeto, pero diferenciemos las cosas… Ella misma lo dijo… (que no son amantes)”.

El tuit de su novia: “Esa noche fui a jugar un partido de fútbol, hay un montón de testimonios que lo avalan”.

El enojo de Berger: “Gisela es muy sensible, como toda mujer, reacciona. Le pedí disculpas por esta situación que se creó”.

El embarazo: “Estamos pasando un momento y un desafío hermosos. Tuve muchos desafíos, como el accidente que tuve… Gisela está embarazada. Estamos esperando un bebé y eso nos da una emoción muy fuerte. Es todo un desafío por delante”.

La vida: “Si bien la vida me ha pegado duro y parece que uno se pone más duro, también te sensibilizás con estas cosas… Yo soy un luchador y estas cosas me dan más ganas de luchar… Mi desafío es encontrar mejores equilibrios emocionales, espirituales y afectivos… La vida me hizo descuidar a mis afectos”.

La paternidad: “Voy a ser padre a los 60 años y ojalá Dios me ilumine para ser un buen padre. Esperemos que podamos transitar esto. Mi madurez, la diferencia de edad, tiene que ser para llevar todo lo mejor posible adelante. A los 60 años vuelvo a ser padre y ahora tengo otro motivo más para luchar. Ahora, con más fe, esperanza y optimismo que nunca”.

Antes de la medianoche, cuando ya era la hora de apagar la luz, llegó la tremenda respuesta de Gisela Berger. En una charla telefónica con Ciudad Magazine, la modelo disparó: “Ahora quiere la familia feliz, pero cuando se enteró me pidió un aborto”. Con voz entrecortada, tampoco se calló nada.

El escándalo: “Sinceramente no puedo creer esto. Desde que pasó lo que pasó con Sofia Clérici, Daniel no me llamó más. Solo me pidió perdón y trató obviamente de recomponer la situación y no tirar todo lo que habíamos construido hasta el momento”.

El reportaje a Rial: “Yo no estaba enterada de que él iba a dar esta noticia ahora. Pasaron tres meses sin poder contarle a absolutamente nadie del tema. Ni mi familia, ni mis amigos, nadie lo sabe… Él me pidió que no diga nada”.

El embarazo: “Cuando me entero de que estoy embarazada y se lo digo, su reacción fue, ‘¡Nooooo! ¡Esto es una cagada, esto es una cagada! ¿No hay algo para hacer?’. Es una locura todo… Estoy completamente en shock porque está planteando “la familia feliz” cuando lo único que hizo hasta ahora… no, no, no entiendo. Yo ya tengo un embarazo de tres meses y medio”.

Sofía Clérici:  “Te juro que estoy completamente sacada y nerviosa, con la panza dura. El otro día que pasó lo de Sofía me puse a llorar mientras manejaba. Me podría haber pasado cualquier cosa. Tuvo cero cuidado, nada de sensibilidad y ahora esto”.

Su familia: “Solo lo sabe mi mamá, nada más. El resto de mi familia no sabe nada. Es una locura porque Daniel me pidió que no se lo diga absolutamente a nadie y ahora él lo cuenta sin hablar conmigo. Más allá de eso, él quería que me haga un aborto”.

¿Le pidió un aborto?: “Sí, por supuesto. Hizo todo lo posible, esperar y que yo no se lo dijera a nadie. Estoy en shock… De todas formas, ahora soy yo la que va a romper el silencio... Ahora quiere formar la familia perfecta cuando, si no fuera por mí, no estaría… quería que me haga un aborto. Un A-BOR-TO”.

¿Tiene futuro la pareja?: “¡¡¡No lo quiero ni ver!!! Estoy enojada con él. Nunca pude hablar porque Daniel no me llamó nunca más ni para preguntarme ‘Gisela, ¿cómo estás?’. No estaba pendiente de mí… Yo estoy sola en Buenos Aires y nadie me cuida. El otro día tuve un tema súper complicado, por algo que él me hizo pasar, y llegué a casa y estaba muy mal. Me agarró una cosa en la panza, no me quería ni levantar… Quería ir al baño, pero estaba sola… No me podía mover de la cama y estaba sola sin que nadie me ayudara. Estoy sin palabras. Cada minuto que pasa es un momento peor”.

En el anochecer de un día agitado, Lorena Scioli (39), hija del ex gobernador y mamá de sus dos nietos -Camila y Felipe-, eligió una foto de su bebé tapándose los ojos y en ocho palabras definió lo que estaba viviendo. En su cuenta de Twitter, junto a la imagen del niño, escribió: “Parece que hoy prefiere no mirar ni escuchar”.